Cuando una civilización zozobra
al atravesar una crisis de identidad,
suele recurrir al Superyo
común que serpentea bajo su ideología (¿el super-nosotros?)
para atenuar sus inquietudes. Y eso en la mayoría de los casos deriva en la reivindicación del Clasicismo, un universo
sublimado y más o menos ficticio que toma cuerpo como un repertorio de comandos
éticos y estéticos que encarnarían las virtudes ideales a las que aspira dicha
civilización. Por lo general, las pesadumbres del pathos colectivo encuentran su sosiego en la nostalgia de valores
ancestrales cuya pérdida habría sido la causa de los desvelos del presente: el
duelo ideológico de una civilización que
ha dejado de creer en sí misma busca alternativas polarizadas o pendulares,
cuando para algunos la solución pasa por abrazar la creatividad visionaria en un salto sin red hacia el futuro, mientras para otros
conviene recuperar la infalibilidad de la
sabiduría ancestral de un tiempo pasado. En la historia de la arquitectura
el retorno a Grecia y Roma sirvió como placebo eficaz cada vez que Europa ha
necesitado reencontrarse consigo misma, y desde el renacimiento a la
posmodernidad el espectro de Parménides y Agripa siempre ha sido invocado más o
menos explícitamente durante las diferentes crisis epocales de cada lenguaje. Del mismo modo que el dinero siempre vuelve
al oro en escenarios de pánico financiero, el imaginario grecolatino es el valor refugio al que vuelve la
arquitectura en tiempos tempestuosos.
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lunes, 3 de febrero de 2014
jueves, 9 de enero de 2014
Dirty Chic: simulación / okupación
Moda, interiorismo y barbudos en bicicleta
Lo Auténtico: definición, caracterización y localización
La concepción ideal de “lo
auténtico” que circula a través de nuestro imaginario colectivo funda
su genealogía, probablemente, en el platonismo, cuya metafísica se reconvertiría
en doctrina moral a través de la mística cristiana. La Autenticidad tal y
como la entendemos implicaría concordancia
plena entre esencia y apariencia en un mismo modo del ser. Según el “mito de la caverna”, el mundo se compone
de imágenes superficiales que obtienen su dignidad ontológica de alguna Verdad
ideal que las trasciende: la
Honestidad es la virtud propia de aquellas entidades cuya
superficie es expresión inmediata de
una naturaleza más profunda, y de ahí que lo auténtico implique un rango de
pureza, de sustancia incorrupta que subyace al orden de los simulacros. Corremos
el peligro de que aquello que percibimos no sea en realidad más que una
mascarada, una ilusión que deleita a los sentidos traicionando a la razón. De
acuerdo con la moral bíblica (reinterpretada inconscientemente por la izquierda
contemporánea), determinar la
Autenticidad de cualquier fenómeno equivaldría a un ejercicio
de excavación, horadar lo sensual mediante el escalpelo de lo intelectual, en
una auscultación que rastrea lo presente que
subyace a lo aparente. La leyenda de
Adán y Eva convirtió dicho modelo ontológico en el dogma que sirve de
Constitución fundamental a toda la legislación occidental: la manzana que se
nos aparece como manjar es, en su autenticidad profunda, un instrumento de
encantamiento, seducción y corrupción. La moral platonista que recorre
occidente desde el cristianismo al socialismo considera que la piel es una
instancia frívola cuando no se arraiga en el cielo de los conceptos puros y
abstractos.
lunes, 4 de noviembre de 2013
lowcost, lowtech, lowbrow
Povera Pop. Doméstico y distendido
Las décadas de desenfreno
consumista y su descalabro final han sumido a la cultura occidental en
sentimientos de culpa y vergüenza por la ostentación excesiva de aquellos años, recuperando la
idea de austeridad (e incluso la
pobreza) como el principal valor moral de la sociedad virtuosa que queremos
reconstruir. Y como era de esperar, este repentino revival ético ha propiciado
la proliferación de una nueva estética de lo
povera que en siglo XXI va inmediatamente asociada a lo vintage y el reciclaje. No son pocos los
arquitectos que husmean en las virtudes y potencias de las favelas, las
autoconstrucciones más precarias o incluso nuestro enxebre feismo, al mismo tiempo que la clase media se va mostrando cada vez
más tolerante con diseños que insinúan poco menos que indigencia.En
escaparates de ropa cara, vinotecas cool o interiorismo de loft reformado se
multiplican los muebles andrajosos, los acabados toscos y ajados, las
iluminaciones de atmósfera monacal y los materiales que exhiben las cicatrices
de sus usos anteriores. Una tendencia a menudo frívola (¿qué puede haber de sostenibilidad en pallets apilados en escaparates de Louis Vuitton?) pero expresiva y
sugerente, que posibilita una nueva reformulación de la posmodernidad por la
vía de las texturas, por lo sensual más que por la cita intelectualista.
En
este post enlazamos cinco proyectos que juegan en la liga del povera pop, o arquitectura lowbrow. interesantes en este
caso no tanto por la militancia ética que puedan ilustrar (o simular) sino por
su estricto interés como forma arquitectónica materializada, en la que la
realización del proyecto desborda lo que pudiera haberse previsto en su dibujo.
Todos ellos comparten un
corolario estético emparentable indirectamente con el favela chic de diseño,
pero que nos interesan por su bajo costo, facilidad de montaje, divertimentos
formales, y su sentido cálido y relajado de lo doméstico.
lunes, 7 de octubre de 2013
Urbanismo sin urbanística #1. Manada y enjambre
Inconsciente colectivo y la forma de la ciudad (del animal humano)
Las especies más solventes del
reino animal en la realización de arquitecturas suelen pertenecer al filum de los artrópodos: hormigas, abejas, termitas
o arañas construyen fabulosas y muy sensatas estructuras para cubrir sus fines,
con mayor sofisticación geométrica y complejidad diagramática que los nidos de
los pájaros o las presas de los castores. No es casual que se trate de animales
muy pequeños, pues la manufactura del
propio hábitat les permite exceder las limitadísimas capacidades de su cuerpo.
En eso son muy similares a los humanos: la tecnología es para el insecto
constructor no sólo un “refugio”; sino un auténtico sistema productivo esencial
para la supervivencia de cada individuo y de la comunidad. La existencia de las
hormigas es indiscernible del territorio que habitan y construyen, hasta el
punto de que éste llega a ser una extensión necesaria de su propio organismo. Muchos insectos son especies urbanas,
incapaces de sobrevivir sin el amparo de sus guaridas, que funcionan simultáneamente
como su vivienda, su fortaleza y su
fábrica.
viernes, 29 de marzo de 2013
Naturaleza Muerta
MAUSOLEO DE LOS SUEÑOS DESECHABLES
La nostalgia por las ensoñaciones del pasado, la espeleología en los rastros icónicos de la infancia colectiva, ha abandonado la alegre ironía posmoderna del Retrofuturismo, para convertirse ahora en Espectrología, en paralelo a la recesión y el consecuente desengaño de las promesas hedonistas de nuestra civilización. Surgen así mausoleos de objetos cadavéricos, que poetizan las zonas en sombras de una civilización decididamente fracasada en sus promesas: los que fueran fetiches lúdicos renacen en la figura de objetos-zombie que, en hierático silencio, reclaman su redención.
La nostalgia por las ensoñaciones del pasado, la espeleología en los rastros icónicos de la infancia colectiva, ha abandonado la alegre ironía posmoderna del Retrofuturismo, para convertirse ahora en Espectrología, en paralelo a la recesión y el consecuente desengaño de las promesas hedonistas de nuestra civilización. Surgen así mausoleos de objetos cadavéricos, que poetizan las zonas en sombras de una civilización decididamente fracasada en sus promesas: los que fueran fetiches lúdicos renacen en la figura de objetos-zombie que, en hierático silencio, reclaman su redención.
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