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lunes, 3 de febrero de 2014

Jean-Jacques Lequeu, o el neoclasicismo pagano

El pionero del mal gusto

Cuando una civilización zozobra al atravesar una crisis de identidad, suele recurrir al Superyo común que serpentea bajo su ideología (¿el super-nosotros?) para atenuar sus inquietudes. Y eso en la mayoría de los casos deriva en la reivindicación del Clasicismo, un universo sublimado y más o menos ficticio que toma cuerpo como un repertorio de comandos éticos y estéticos que encarnarían las virtudes ideales a las que aspira dicha civilización. Por lo general, las pesadumbres del pathos colectivo encuentran su sosiego en la nostalgia de valores ancestrales cuya pérdida habría sido la causa de los desvelos del presente: el duelo ideológico de una civilización  que ha dejado de creer en sí misma busca alternativas polarizadas o pendulares, cuando para algunos la solución pasa por abrazar  la creatividad visionaria en un salto sin red hacia el futuro, mientras para otros conviene recuperar la infalibilidad de la sabiduría ancestral de un tiempo pasado. En la historia de la arquitectura el retorno a Grecia y Roma sirvió como placebo eficaz cada vez que Europa ha necesitado reencontrarse consigo misma, y desde el renacimiento a la posmodernidad el espectro de Parménides y Agripa siempre ha sido invocado más o menos explícitamente durante las diferentes crisis epocales de cada lenguaje. Del mismo modo que el dinero siempre vuelve al oro en escenarios de pánico financiero, el imaginario grecolatino es el valor refugio al que vuelve la arquitectura en tiempos tempestuosos.

jueves, 9 de enero de 2014

Dirty Chic: simulación / okupación

Moda, interiorismo y barbudos en bicicleta 



Lo Auténtico: definición, caracterización y localización

La concepción ideal de “lo auténtico” que circula a través de nuestro imaginario colectivo funda su genealogía, probablemente, en el platonismo, cuya metafísica se reconvertiría en doctrina moral a través de la mística cristiana. La Autenticidad tal y como la entendemos implicaría concordancia plena entre esencia y apariencia en un mismo modo del ser. Según el “mito de la caverna”, el mundo se compone de imágenes superficiales que obtienen su dignidad ontológica de alguna Verdad ideal que las trasciende: la Honestidad es la virtud propia de aquellas entidades cuya superficie es expresión inmediata de una naturaleza más profunda, y de ahí que lo auténtico implique un rango de pureza, de sustancia incorrupta que subyace al orden de los simulacros. Corremos el peligro de que aquello que percibimos no sea en realidad más que una mascarada, una ilusión que deleita a los sentidos traicionando a la razón. De acuerdo con la moral bíblica (reinterpretada inconscientemente por la izquierda contemporánea), determinar la Autenticidad de cualquier fenómeno equivaldría a un ejercicio de excavación, horadar lo sensual mediante el escalpelo de lo intelectual, en una auscultación que rastrea lo presente que subyace a lo aparente. La leyenda de Adán y Eva convirtió dicho modelo ontológico en el dogma que sirve de Constitución fundamental a toda la legislación occidental: la manzana que se nos aparece como manjar es, en su autenticidad profunda, un instrumento de encantamiento, seducción y corrupción. La moral platonista que recorre occidente desde el cristianismo al socialismo considera que la piel es una instancia frívola cuando no se arraiga en el cielo de los conceptos puros y abstractos.

lunes, 4 de noviembre de 2013

lowcost, lowtech, lowbrow

Povera Pop. Doméstico y distendido


Las décadas de desenfreno consumista y su descalabro final han sumido a la cultura occidental en sentimientos de culpa y vergüenza por la ostentación excesiva de aquellos años, recuperando la idea de austeridad (e incluso la pobreza) como el principal valor moral de la sociedad virtuosa que queremos reconstruir. Y como era de esperar, este repentino revival ético ha propiciado la proliferación de una nueva estética de lo povera que en siglo XXI va inmediatamente asociada a lo vintage y el reciclaje. No son pocos los arquitectos que husmean en las virtudes y potencias de las favelas, las autoconstrucciones más precarias o incluso nuestro enxebre feismo, al mismo tiempo que la clase media se va mostrando cada vez más tolerante con diseños que insinúan poco menos que indigencia.En escaparates de ropa cara, vinotecas cool o interiorismo de loft reformado se multiplican los muebles andrajosos, los acabados toscos y ajados, las iluminaciones de atmósfera monacal y los materiales que exhiben las cicatrices de sus usos anteriores. Una tendencia a menudo frívola (¿qué puede haber de sostenibilidad en pallets apilados en escaparates de Louis Vuitton?) pero expresiva y sugerente, que posibilita una nueva reformulación de la posmodernidad por la vía de las texturas, por lo sensual más que por la cita intelectualista. 
En este post enlazamos cinco proyectos que juegan en la liga del povera pop, o arquitectura lowbrow. interesantes en este caso no tanto por la militancia ética que puedan ilustrar (o simular) sino por su estricto interés como forma arquitectónica materializada, en la que la realización del proyecto desborda lo que pudiera haberse previsto en su dibujo.
Todos ellos comparten un corolario estético emparentable indirectamente con el favela chic de diseño, pero que nos interesan por su bajo costo, facilidad de montaje, divertimentos formales, y su sentido cálido y relajado de lo doméstico.

lunes, 7 de octubre de 2013

Urbanismo sin urbanística #1. Manada y enjambre

Inconsciente colectivo y la forma de la ciudad (del animal humano)



Las especies más solventes del reino animal en la realización de arquitecturas suelen pertenecer al filum de los artrópodos: hormigas, abejas, termitas o arañas construyen fabulosas y muy sensatas estructuras para cubrir sus fines, con mayor sofisticación geométrica y complejidad diagramática que los nidos de los pájaros o las presas de los castores. No es casual que se trate de animales muy pequeños, pues la manufactura del propio hábitat les permite exceder las limitadísimas capacidades de su cuerpo. En eso son muy similares a los humanos: la tecnología es para el insecto constructor no sólo un “refugio”; sino un auténtico sistema productivo esencial para la supervivencia de cada individuo y de la comunidad. La existencia de las hormigas es indiscernible del territorio que habitan y construyen, hasta el punto de que éste llega a ser una extensión necesaria de su propio organismo. Muchos insectos son especies urbanas, incapaces de sobrevivir sin el amparo de sus guaridas, que funcionan simultáneamente como su vivienda, su fortaleza y su fábrica.

viernes, 29 de marzo de 2013

Naturaleza Muerta

MAUSOLEO DE LOS SUEÑOS DESECHABLES 


La nostalgia por las ensoñaciones del pasado, la espeleología en los rastros icónicos de la infancia colectiva, ha abandonado la alegre ironía posmoderna del Retrofuturismo, para convertirse ahora en Espectrología, en paralelo a la recesión y el consecuente desengaño de las promesas hedonistas de nuestra civilización. Surgen así mausoleos de objetos cadavéricos, que poetizan las zonas en sombras de una civilización decididamente fracasada en sus promesas: los que fueran fetiches lúdicos renacen en la figura de objetos-zombie que, en hierático silencio, reclaman su redención.


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